Noticia

ESTUDIAR: EL CENTRO DE INTERES DE LOS JOVENES GUARANÍ HOY

La vida comunitaria integra a todos los miembros de la familia extensa guaraní, años atrás la opción juvenil era superar rápidamente el nivel básico para luego adentrarse al mundo de la producción y reproducción familiar en el seno de la comunidad. Encontrar una función para mover el motor comunal, esto significa que deberían garantizar inicialmente una base productiva comunitaria sólida que garantice la alimentación e ingresos de las familias, luego estaban centrados en luchas en materia de derechos para consolidar espacios territoriales ancestrales, mejores servicios de salud, educación. Con el avance en derechos individuales y colectivos las condiciones educativas son mejores en la actualidad.

Sobre estas bases la opción juvenil que ha sido puesta en consulta: hoy es prioritariamente “estudiar”. Es decir concluir el nivel primario y secundario que una mayoría ya puede acceder, para luego ser profesional como siguiente paso. Pero ese sueño, objetivo o meta que se ha creado en todos los jóvenes en edad escolar, probablemente no todos lleguen a cumplir y está generando algunos problemas al engranaje comunal.

Veamos, Liceth Sanchez (Parapitiguasu, 2016) nos comenta al respecto: “…quieren salir, a otro departamento a estudiar, superarse, casi no se relacionan con su comunidad, sino que quieren salir para estudiar una carrera, para el bienestar de ellos nomas, no quedarse en su comunidad, trabajar, ayudar en la comunidad, sino salir, estudiar y trabajar para ellos mismos. Casi ni un joven hay aquí que han salido de la promoción y que se está quedando aquí para un cargo, son puras personas adultas, casi la mayoría de los jóvenes se han ido a trabajar a otro lado.”

Los jóvenes y la comunidad han quedado encandilados con la propuesta del “sistema educativo” de profesionalización de sus jóvenes. Han cerrado espacios socioculturales para cederles todo el tiempo al colegio y adquirir conocimientos que les ayudarán en la profesionalización. Ahora los jóvenes se dedican a hacer tareas, jugar, acceden al uso de nuevas tecnologías informáticas y muy pocos ayudan a la producción familiar. Según nuestros entrevistados las mujeres son las que más ayudan en la casa.

DSC_0253

El destino comunal está siendo remado por los adultos, pero con muy poca participación efectiva de los jóvenes. Algunos afirman que no les toman en cuenta, otros que no se sienten muy preparados para asumir los destinos de la comunidad. Cual sea el motivo, lo cierto es que se está generando un viraje en el caminar comunitario.

Con el sueño más individual de ser profesionales, salen bachilleres, algunos se quedan en el camino porque ya conformaron familia, otros no cuentan con recursos para continuar y se dedican a trabajar, pero migran a la ciudad, unos cuantos ingresan a la universidad, institutos de formación docente, o técnicos. Los que concluyen tienen que acomodarse en espacios laborales donde son demandados, y los que no concluyen se quedan en las ciudades trabajando de ayudantes u oficios poco calificados*.

La comunidad no está generando bases laborales diversificadas para sus soñadores, solo escasos ítems en salud y educación, pero rápidamente son copados por los egresados. El resto busca su destino que no precisamente el que había soñado la comunidad o cuando él o ella era joven en el colegio. La realidad se torna distinta y adversa.

Así mismo, la comunidad no está debatiendo sobre su devenir colectivo a mediano y largo plazo, está concentrada en los conflictos y recursos que traen las petroleras en periodos de Consulta y Participación. Los jóvenes en su mayoría encerrados en su “burbuja estudiantil”, están distanciados del quehacer comunal desde un punto de vista autocrítico y constructivo, es decir han cedido al “sistema educativo formal” esa tarea que antes era responsabilidad de toda la comunidad. Pero este sistema educativo ¿está respondiendo a esta responsabilidad delegada? O más bien ¿están conduciendo a los jóvenes y a la comunidad a una crisis mayor o a la tierra sin mal?, ¿se han dado cuenta del rol que tienen en la actualidad?.

La comunidad está preocupada en demandar ítems, infraestructura para las unidades educativas, pero poco están analizando el contenido, función y orientación de la educación. Si el sueño de los jóvenes guaraní es ser profesionales y muchos de ellos mencionan al servicio de la comunidad, para llegar a cumplir debemos seriamente rascar el ámbito educativo y sus conexiones. El debate de políticas educativas a nivel de la Nación Guaraní ha quedado un tanto desacelerada respecto a años anteriores cuando los Congresos Educativos eran continuos, las comunidades y capitanías han hecho una pausa en el debate político, autocrítico. Mientras los jóvenes caminan esperanzados a una meta, no hay un acompañamiento consistente del colectivo (autoridades, organización, poder local) parece que no se está entendiendo a los nuevos caminos que se van abriendo.


*Estos aspectos mencionados retomaremos en las siguientes notas con datos cuantitativos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *