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EL IDIOMA GUARANÍ EN LA AUTONOMÍA “CHARAGUA IYAMBAE”

EL IDIOMA GUARANÍ EN LA AUTONOMÍA “CHARAGUA IYAMBAE”

Por: Elías Caurey*

La Nación Guaraní es una de las 36 naciones reconocidas en la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia y una las naciones originaria más numerosa asentada en el sur del país, de acuerdo a los datos del Censo realizada el 2012 por el Instituto Nacional de Estadística, tiene una población de 58.990 mayores de 15 años. Habitan en el Chaco boliviano en los departamentos de Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca, limitando con el Paraguay y la Argentina, donde también tiene una presencia importante. Está organizada en zonas o capitanías, 29 en la actualidad, y agrupada en la Asamblea del Pueblo Guaraní de Bolivia (APG) como la máxima organización.

El 20 de septiembre de 2015 la propuesta de Estatuto de la Autonomía Guaraní “Charagua Iyambae” (AG-“CHI”) –hecha por las capitanías Parapitiguasu, Charagua Norte, Alto y Bajo Isoso- era sometida a Referéndum donde salió aprobada con el 53% de los votos frente al 47% en contra, constituyéndose así en la primera autonomía indígena en Bolivia. En ese sentido, siguiendo el Artículo 5 del Estatuto donde establece como “idiomas de uso oficial al guaraní y el castellano, respetándose otros idiomas que se hablen dentro del territorio” y entendiendo que el Ñande reko (modo de ser) guaraní es el corazón de la autonomía, procederemos hacer un esbozo –desde una perspectiva intracultural- de 2 debilidades y 3 fortalezas del Idioma Guaraní para, luego, sugerir acciones inmediata.

Para referirme a las debilidades, me remitiré a mis últimas conversaciones con las abuelas y abuelos donde me manifestaron lo siguiente: “los actuales jóvenes están muy bien formado con el conocimiento racional, saben mucho de tecnología, son profesionales, etc.; pero, ése exceso de conocimiento lo están maleando…ya no saben sentir su corazón, han perdido el don de la sensibilidad y es la causa por la que fácilmente se hacen dominar por la fuerza de la razón”. En efecto, podemos decir:

  • La nueva generación están hablando poco el idioma guaraní. Es preocupante, porque en la palabra (Ñee) está la esencia guaraní, en ella descansa y se manifiesta su espiritualidad, porque la palabra toca al corazón; en los términos del extinto Juan Felix: “la palabra es la representación del ser que ocultamos en nuestro interior, hacerse palabra al momento de hablar es dejarse plasmar tal cual somos por dentro…”. Al respecto, uno de los hallazgos del diagnóstico sociolingüístico de Ruperto Romero el 2016 dice: “El uso del guaraní se la hace en un 93% con los abuelos, el 92% con los padres; pero, su utilización se reduce drásticamente con los hijos a un 47 % y se incrementa el uso del castellano en un 28 % y el bilingüismo en un 25%…”.
  • Para los tiempos de las letras y los papeles que estamos viviendo no se está desarrollando en concomitancia el idioma guaraní. Hay poco materiales escrito en y desde la visión guaraní, más aún la utilización del guaraní en los centros de enseñanza, como dice Romero: “en la escolaridad en guaraní durante la primaria es mínima, llegando apenas al 24% con respecto del castellano, empeorando en el nivel secundario, pues disminuye hasta el 18%…”. El mandato de “dejar el arco y la flecha para luchar con lápiz y papel” (Mateo Chumira) aún no se lo está entendiendo en su verdadera dimensión.

En contraposición, entendiendo que lo malo no existe sin lo bueno y viceversa, veamos la fortaleza del idioma guaraní.

  • Hay hablantes y ganas de seguirlo haciendo. El reporte de Romero indica que “en la Nación Guaraní el 81% habla su idioma y existe una alta valoración del mismo: el 57% la quiere conservar, el 21% le da más importancia que al castellano y solo un 3% la rechaza…”. El guaraní sabe que en su idioma los chistes, anécdota, insultos, halagos, nombrar las cosas, etc. cobran vida, por lo tanto motivación.
  • El idioma guaraní cuenta con legislación del Estado boliviano a favor y con una institucionalidad creada con el objetivo de desarrollar, investigar y difundir. Nos estamos refiriendo al Instituto de Lengua y Cultura Guaraní. Para el caso de la AG-“CHI”, hay un marco legal, político y territorial (74.424 km2, aproximadamente) que lo hace más favorable aún.
  • En alguna medida, más que en otros tiempos, hay un reconocimiento del karai hacia el guaraní, tanto a su idioma como a su forma de ser. Al respecto, la AG-“CHI”, “tiene una población total de 32.186 habitantes, de la cual el 53% son guaraní, el 21% menonitas, el 21% no pertenecen a un pueblo indígena y el 5% a otros pueblos indígenas…” (Revista Arasape N°8, 2017). Aún hay una población mayoritariamente guaraní, lo cual significa una condición idónea para trabajar en política lingüística que fortalezca al idioma guaraní.

La reflexión sobre las debilidades y fortalezas del Idioma Guaraní en la AG-“CHI” nos lleva a plantear sugerencia de acciones inmediata, sobre todo para los adolescentes y jóvenes. Es decir, hay una interpelación fáctica para los guaraní y las instituciones que están apoyando el proceso de actuar en tareas concretas; no obstante, pueden haber una diversidad, pero creemos que las urgentes son:

  • Focalizar nuestras acciones en la motivación hacia los jóvenes. Para tal cometido, se adecua seguir el axioma del sociolingüista vasco Txepetx, donde sugiere que, los jóvenes que quieren aprender su idioma “requiere de una MOTIVACIÓN para aprenderla y, más adelante, a medida que la CONOCE, empieza a hacer USO de ella (…) como consecuencia del uso, conocerá mejor la lengua, lo que contribuirá a reforzar su motivación respecto a ella…” (Garabide, 2010). Desde una percepción a priori, se puede sentir que hay vergüenza en ser guaraní y, más aún, en hablar el idioma; por lo tanto, tiene que haber deseo y voluntad de ser guaraní.
  • Trabajar en la producción de materiales en y desde lo guaraní. Como guaraní, necesitamos fortalecer nuestros saberes y conocimientos intracultural, sentir que lo que dice nuestro Arakuaa y Ñee iya reta (Poseedores de la sabiduría y del Don de la palabra) tiene sentido para nuestra cotidianidad y que nuestro ñande reko es lo que nos hace particular en este mundo. Equilibrar nuestro Arakuaa con el Ñee. Pensar en implementar biblioteca intracultural, porque lo intercultural tiene todas las condiciones, lo que significa equilibrarla también.
  • Trabajar en la producción cultural. Apoyar las iniciativas de nuestros recursos humanos y generar condiciones para las mismas. Nuestras instituciones deben liderar estos procesos, por ejemplo: organizar feria de libro, festivales, espacio gastronómico, espacio para los poetas y cantantes, espacio de arte, fiestas, etc. Como guaraní, por antonomasia, nos gusta reunirnos y platicar nuevamente sobre nuestro ñande reko, porque una nación sin fiesta está destinado a desaparecer como sociedad.

Cierro mi reflexión con el presente enunciado: Como guaraní, necesitamos una dosis de terquedad lingüística, ¡Que viva o muera nuestro idioma, depende de nosotros!

 

Territorio Guaraní, mayo de 2017

* Caurey (Ave nocturna de la familia lechuza) es escritor guaraní, sociólogo y antropólogo de formación.

Un comentario

  • Martínez Geronima

    21 agosto 2018, 01:30

    Felicitaciones al dr y profesor ELIAS CAVURE’I,es un trabajo muy importante lo que está con nuestra cultura guaraní, principalmente xq también es guarani
    Aguyjevete

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